Introducción a la refrigeración
12 de Mayo de 2011REFRIGERACIÓN
La refrigeración contribuye a elevar el nivel de vida de la gente de todos los países. Los avances realizados en refrigeración durante estos últimos años son el resultado de adelantos conjuntos en que los técnicos, ingenieros, científicos y otros, han fusionado sus experiencias y conocimientos.
La aplicación del principio de la refrigeración no tiene límites. El uso más común que se ha reconocido con facilidad consiste en la preservación de los alimentos. Casi todos los productos domésticos, en las granjas, en los negocios, en la industria o en los laboratorios son afectados en alguna forma por la refrigeración. Por esto, la refrigeración se ha convertido en una comodidad esencial para la vida moderna.
Breve descripción histórica de fríos o modos de refrigeración “hechos por el hombre”
La historia del hielo data desde hace tanto como la historia registrada. Aún cuando el hombre de las cavernas de la Edad de Piedra conocía el hielo, no tenía conocimiento de la forma de utilizar el mismo para la preservación de los alimentos. Miles de años después, los chinos aprendieron que el hielo mejoraba el sabor de las bebidas. Así cortaron el hielo durante el invierno, lo empacaron en paja y forraje y lo vendieron durante el verano.
Los antiguos egipcios encontraron que el agua se podía enfriar colocando la misma en jarras porosas en la parte superior de los techos para su exposición al sol. La brisa nocturna evaporaba la humedad que se filtraba a través de las jarras, haciendo que el agua dentro de ellas se enfriara. Los griegos y los romanos dispusieron de la nieve que bajaba desde la parte superior de las montañas hasta unas fosas de forma cónica que se forraron con paja y ramas y se recubrieron con techumbre de paja.
Conforme avanzó la civilización la gente aprendió a enfriar las bebidas y los alimentos para su comodidad. Este conocimiento incrementó el uso del hielo y de la nieve.
Primeros experimentos relacionados con la refrigeración y conservación de alimentos
Algunos de los experimentos registrados acerca de la conservación de alimentos datan desde el año 1626, en que Francis Bacon intentó la conservación de un pollo rellenándolo con nieve.
En el año 1683 Anton Van Leeuwenhoek descubrió un mundo científico totalmente novedoso, este alemán inventó el microscopio y descubrió que un cristal transparente de agua contiene millones de organismos vivientes, que en la actualidad se denominan microbios.
Los científicos estudiaron estos microbios encontraron que la rápida multiplicación de los mismos se realiza en condiciones calientes y de humedad, tal como las que se presentan en los materiales alimenticios. Esta multiplicación de microbios fue reconocida prontamente como la causa principal del deterioro de los alimentos.
Por el contrario, el mismo tipo de microbios a temperaturas de 10 grados C. o menores no se multiplicaban.
Mediante estos estudios científicos se hizo evidente que los alimentos frescos podían conservarse con seguridad a temperaturas de 10 grados C. o menores. Así fue posible preservar los alimentos por medio del secado, ahumado, especiado, salado o enfriamiento.
Ya que se conocía poco acerca de la forma de lograr temperaturas lo suficientemente bajas para congelar el agua en hielo, este último se transportó desde la fuente de suministro a las principales ciudades del mundo por medio de barcos Clippper.
Experimentadores de máquinas productoras de hielo
Una de las primeras patentes (1834) para una máquina práctica productora de hielo se concedió a Jacob Perkins, ingeniero norteamericano, residente en Londres. Estas máquinas se utilizaron con éxito en las plantas empacadoras de carne.
Durante los siguientes cincuenta años se fabricaron productores de hielo en los Estados Unidos, Francia y Alemania. En este período se solicitaron cerca de 3.000 patentes relacionadas con sistemas de refrigeración en los Estados Unidos.
Aunque se lograron progresos en la producción del hielo por medios artificiales, casi la mayoría de la gente favorecía al hielo natural, por considerar que el artificial era insano.
A finales del siglo XIX el hielo y la refrigeración empezaron a ser comunes en los hogares norteamericanos.
Uno de los factores que contribuyó notablemente al desarrollo posterior de equipos de refrigeración confiables, fue la disponibilidad de energía eléctrica de bajo costo y el desarrollo del motor eléctrico pequeño. Estos elementos fueron pilares mecánicos muy importantes. Con el crecimiento de la industria eléctrica los refrigeradores domésticos se popularizaron, sustituyendo a las cajas de hielo, que requerían un bloque de hielo diario.
Desde 1920 los refrigeradores eléctricos han sido producidos en gran número y han llegado a ser una necesidad para todos, más que un lujo para pocos.
No solamente la preservación de comida en los hogares, sino la preservación comercial de la comida, es una de las más importantes y corrientes aplicaciones de la refrigeración.
Más de las tres cuartas partes de la comida, que aparece sobre las mesas en los hogares, se produce, empaca, embarca, almacena y preserva por medio de refrigeración.
Con el correr del tiempo, los mercados mundiales en el campo de la refrigeración y aire acondicionado, han experimentado un rápido crecimiento, seguramente este mercado continuará expandiéndose cuando otros países mejoren su nivel de vida y tengan mayor desarrollo industrial.
Como resultado de la expansión de mercado para productos de refrigeración y aire acondicionado además de la tecnología cambiante, habrá un incremento de las necesidades de personal calificado. Para realizar una instalación a nivel industrial se necesita los siguientes empleados:
-Ingeniero graduado
-Tecnólogos mecánicos
-Mecánicos de refrigeración, aire acondicionado y calefacción
-Ayudantes de refrigeración, aire acondicionado y calefacción.
-Mecánicos metalistas
-Ayudante metalista
-Vendedores
¿Dónde se usan las habilidades arriba mencionadas en la refrigeración?, los campos en los cuales estas oportunidades de empleo existen, incluyen enfriamiento a alta temperatura (generalmente aire acondicionado para confort y proceso), media temperatura (almacenamiento de productos por encima del punto de congelación), baja temperatura (procesos de congelamiento rápido y almacenamiento por debajo del punto de congelación) y temperaturas extremadamente bajas (utilizadas en aplicaciones médicas y químicas y algunas aplicaciones industriales y científicas).
Es importante aclarar que para llegar a ser un buen técnico, es necesario conocimiento, entrenamiento y experiencia.
Usos modernos de la refrigeración
La refrigeración puede definirse de modo bastante simple, como el proceso de remover calor bajo condiciones controladas. El frío o enfriamiento es simplemente un término relativo que se refiere a la ausencia de calor. Así para producir “frío o enfriamiento” se debe eliminar calor. Esto se puede lograr mediante el uso de hielo o cualquier medio mecánico. Aún cuando la refrigeración se ha descripto en términos de la preservación de alimentos, esto es tan sólo una de sus muchas aplicaciones principales. También se aplica para proporcionar condiciones de comodidad y para la producción de materias primas y productos terminados.
Aplicaciones del acondicionamiento de aire
Las unidades de acondicionamiento de aire proporcionan seguridad y comodidad en casi todas las formas de transportación que incluyen a los automóviles, autobuses, camiones, barcos, submarinos y aeroplanos. También se utilizan para proporcionar condiciones de comodidad en el hogar, oficinas, negocios, hoteles, edificios de departamentos, hospitales e industrias.
El equipo de acondicionamiento de aire tiene la capacidad de realizar las siguientes funciones específicas:
-Filtración de hollín, suciedad y polvo.
-Humidificación y deshumidificación del aire (incorporación o remoción de humedad).
-Enfriamiento del aire.
-Circulación del aire dentro de un espacio delimitado.
Aplicaciones industriales de la refrigeración
La refrigeración se requiere para la producción de las condiciones climatológicas correctas en ciertos procesos de fabricación. Por ejemplo, los aceites de cortado en frío facilitan las operaciones de maquinado al reducir la temperatura de la pieza de trabajo para evitar el sobrecalentamiento. Los baños de enfriamiento rápido para las operaciones de tratamiento térmico también pueden controlarse mediante los procesos de refrigeración.
En el campo farmacéutico las unidades de refrigeración se utilizan para almacenar, procesar y probar penicilina, aureomicina y muchos otros materiales químicos y biológicos.
La refrigeración, considerada como un proceso de rápido enfriamiento, acelera la producción, reduce las pérdidas de humedad de los alimentos, así como el moho.
Todas las grandes industrias de alimentos congelados y otras implicadas en su preparación, mercado y venta de alimentos dependen de la refrigeración.
Otros usos son con respecto al acero, el cual debe envejecerse para conservar su forma y dimensiones precisas, para esto, se refrigera bajo tratamientos de congelación intensa, los cuales son rápidos y novedosos.
En estas y otras aplicaciones industriales se hace uso de unidades de refrigeración capaces de reducir las temperaturas hasta -101 grados C., en las plantas de trabajos con metales, fábricas de herramientas y en los laboratorios metalúrgicos.
La lista de aplicaciones de la refrigeración es amplísima, siendo este el motivo de que el principio de la refrigeración haya progresado tanto desde el experimento rudimentario de Francis Bacon hasta nuestros días.
Resumen
-Los principios de la historia de la refrigeración revelan que su fundamento se utilizó principalmente para el enfriamiento de líquidos y alimentos.
-La invención del microscopio inició el estudio científico de la conservación de los alimentos.
-Uno de los primeros métodos de refrigeración que se utilizó en el mundo consistió en el empacado con hielo natural.
-Las primeras máquinas prácticas productoras de hielo se fabricaron a principios del siglo XIX. Sin embargo el uso del hielo artificial no se aceptó hasta fines del siglo.
-La disponibilidad eléctrica y el desarrollo de los motores compactos y seguros contribuyó al amplio uso de los equipos de refrigeración.
-La refrigeración mecánica es el proceso de transferir calor de un lugar a otro.
-Algunas de las aplicaciones típicas de la refrigeración incluyen: las unidades de acondicionamiento de aire para el transporte y para la comodidad y seguridad en el trabajo, para procesos industriales, procesamientos de alimentos, materiales que se obtienen en el laboratorio y similares.
-Los desafíos que se les presentan a los técnicos, ingenieros para la identificación de nuevos métodos, procesos y aplicaciones de la refrigeración, no tiene límites.
-Existe una necesidad creciente en el hombre en cuanto a conocer la forma de instalar, mantener y proporcionar servicio en los equipos de refrigeración.
Bibliografía
Warren Marsh & Thomas Olivo: Principios de Refrigeración, Editorial Diana, México, 1979.
REFRIGERACION
Lo primero que nos viene a la imaginación cuando se menciona el tema de la Refrigeración, es su gran utilidad para la conservación de alimentos. Esta aplicación ha venido utilizándose a lo largo de la historia, pero hoy día adquiere mucha más importancia, ya que constituye uno de los principales campos de aplicación de toda la industria del frío.
Entre los principales alimentos sujetos a procesos de refrigeración se encuentran las carnes, los pescados, las frutas y los vegetales en general.
Estos alimentos están constituidos por materia orgánica, de la cual conviene conocer su estructura, su composición y su evolución cuando se la somete a diferentes temperaturas.
Las células, como seres elementales, pueden ser células muertas o células vivas, es decir, que durante el proceso de conservación por la aplicación del frío pueden seguir realizando sus funciones vitales, aunque a bajas temperaturas, la actividad celular es mucho menor que a temperaturas ambientales.
Es necesario saber los principales componentes de los alimentos, resaltando la importancia de su comportamiento al ser sometidos a un tratamiento frigorífico o a refrigeración. De todos los componentes de los alimentos, podemos decir que el agua y sus posibilidades de cambio de estado por efecto de las temperaturas a las que se someten los productos es la más importante.
Además de sus componentes, en los alimentos existen otros factores que tienen significativa influencia en la evaluación de las necesidades frigoríficas para diseñar una instalación, así como en las determinaciones de las condiciones para su conservación.
Factores tales como: el tamaño, la composición, el espesor, los coeficientes frigoríficos, el tipo y las características del embalaje, etc, juegan un importante papel que es necesario considerar.
Nociones sobre la constitución de los alimentos
Los alimentos están constituidos por tejidos de distinta naturaleza. El frío ejerce una acción determinada de los mismos, lo que produce una serie de modificaciones que pueden ser imperceptibles o pueden ser también perceptibles. En cualquiera de los dos casos, las modificaciones producidas por los cambios de temperatura pueden alterar los alimentos, produciendo efectos positivos o negativos, según el control que se realice de los mismos.
Se denominan tejidos a los conjuntos biológicos formados por asociación de células con propiedades específicas y que configuran conjuntos unitarios con propiedades especiales tanto de tipo morfológico como de tipo fisiológico. Constituyen la esencia de los elementos alimenticios que se pretende conservar con el frío.
En las carnes que usualmente se conservan, los tejidos pueden estar principalmente en forma sólida (huesos), semilíquida (grasas) o líquida (sangre).
La carne es un tipo de tejido muscular, elástico, de color rojizo o rosado, debido a una sustancia que contiene, denominada mioglobina.
En cuanto a su constitución, un 75% es agua y tiene además carbohidratos, lípidos y proteínas. Es conocida la gran proporción de las mismas contenida en la carne, lo cual la convierte en un alimento muy valioso.
Los tejidos vegetales están constituidos por lo general de células de otros tipos, denominadas poliédricas, con membrana de mayor dureza. Una propiedad característica de los frutos es que las dimensiones de sus células varían con el tamaño de los ejemplares. Los frutos, una vez separados de la planta o árbol, siguen realizando sus funciones vitales de respiración, variación de colorido, desprendimiento de aromas, etc., y hay que tener este punto en consideración al realizar las instalaciones de conservación, ya que se trata de sustancias vivas, no muertas.
Las bacterias son las responsables de gran parte de las enfermedades de las personas y de los animales. De la misma forma, estos seres unicelulares alteran y atacan a los alimentos incluso cuando están en condiciones de conservación mediante el frío o la refrigeración.
Cada tipo de bacteria tiene unas condiciones ideales de vida y desarrollo, y cuando se encuentran en “su ambiente” se multiplican de forma espectacular y realizan acciones de distinta naturaleza, todas ellas de carácter perjudicial para la conservación de alimentos.
Existen en la actualidad otros medios o elementos utilizados para combatir los efectos bacterianos, como antibióticos, desinfectantes, antisépticos o en general conservantes que se mezclan con los alimentos en proporciones adecuadas para conseguir su longevidad.
No obstante, estos métodos pueden afectar la calidad, pueden convertir en tóxicos los alimentos o alterar su sabor. Por este motivo se ha reglamentado su uso indiscriminado, aunque se siguen utilizándolos sin saber muy bien, si hay control sobre éstos.
Por otro lado, se ha comprobado que mediante la aplicación de un choque térmico por encima de los 100 Grados C, se impide no sólo el desarrollo de bacterias, sino que se las elimina de forma definitiva. El frío no esteriliza los alimentos, es decir, los gérmenes que existían seguirán existiendo pero sin facultad de desarrollo, quedando aletargados mientras se mantiene el frío.
Como ya dijimos, el frío no frena la reproducción de poblaciones microbianas en el seno de las materias orgánicas, pero no destruye los gérmenes.
Existen tres principios o leyes fundamentales en refrigeración o tratamiento de alimentos mediante técnicas frigoríficas que resultan esenciales para la duración y conservación de los mismos:
-Los productos que se desee conservar mediante refrigeración deben encontrarse inicialmente en estado sano.
-Es necesario la aplicación de una refrigeración adecuada y precoz, y mantener la temperatura constante.
-Es imprescindible mantener continua la denominada “cadena de frio” desde el origen hasta el final de la conservación.
Para cumplir la primera regla es necesario vigilar en extremo las condiciones higiénicas de todo proceso de almacenamiento, manipulación, sacrificio, sangría y extracción de las vísceras (en los casos de las carnes en los mataderos). En el caso de las carnes es fácil intuir que las trozadas tienen mayor riesgo de contaminación que las carnes en canal (piezas grandes) ya que la relación superficie exterior/volumen de las piezas es mayor en las primeras y esto conlleva mayores riesgos.
Hay que cuidar las variaciones de temperatura durante la conservación, ya que el desarrollo bacteriológico aumenta sensiblemente cuando existen pequeños incrementos de temperatura, traduciéndose en general en putrefacciones superficiales que desperdician el producto.
Existen gérmenes que están especialmente adaptados y se multiplican muy fácilmente por debajo de temperaturas de 15 grados C.
Componentes de los alimentos y su comportamiento
Descripción breve de los principales elementos que componentes de los alimentos:
-Los glúcidos
-Los lípidos
-Las proteínas
-El agua
Los glúcidos son elementos cuyos componentes principales son el carbono, el hidrógeno y el oxígeno, también se los conoce como hidratos de carbono, y como elementos más simples incluyen los azúcares.
Los lípidos contienen también tres componentes principales que poseen los glúcidos. Pero los componentes más característicos y más conocidos son las denominadas grasas.
Son insolubles en agua, tienen poca densidad, y dentro de sus grupos, además del carbono, hidrógeno y oxígeno, pueden entrar otros elementos, con diversas funciones específicas, de entre las que pueden destacarse los grupos vitamínicos, las hormonas, la colesterina, etc.
Las proteínas tienen como mínimo cuatro componentes, es decir, además de carbono, el oxígeno y el hidrógeno, se encuentra el nitrógeno. En muchas ocasiones contienen azufre y fósforo y constituyen la estructura principal de los alimentos, es conocida la elevada proporción de proteínas que tienen las carnes, los pescados, los mariscos, la leche, los huevos, etc., los cuales tienen un elevado valor nutritivo.
Las proteínas junto con los azúcares, son elementos muy importantes para la nutrición y el desarrollo de las bacterias, es decir, cuando las bacterias actúan sobre las proteínas, originan una degradación que como resultado da lugar a derivados hidrogenados de naturaleza orgánica, como pueden ser las purinas y amoníaco, y en otros elementos tóxicos de carácter desagradable.
Las proteínas en mayor o menor proporción, están presentes en todos los elementos vivos.
El agua tiene una importancia fundamental en el campo de la refrigeración, es el componente que existe en mayor proporción en la materia viva.
Los alimentos, precisamente por su alto contenido de agua, sufren procesos de alteración. Cuanto menor sea la cantidad de agua que contiene un alimento, menores serán los problemas que presente su conservación.
Las carnes, pescados, verduras, frutas frescas, etc, con altos contenidos de agua, presentan a temperatura ambiente grandes problemas de conservación, que se resuelven gracias a la aplicación del frío.
Proceso de Refrigeración
Las células se encuentran en un medio líquido y tienen a su vez líquidos en su interior. Si los medios exterior e interior no están en equilibrio, es decir, si por alguna causa no tienen el mismo grado de concentración de elementos disueltos, las membranas de las células, al perder agua, se encogen y, si es al revés, se hinchan, pudiendo llegar a estallar y destruirse.
En condiciones normales este equilibrio se mantiene, pero debido a la acción del frío, es muy difícil que así sea.
Si enfriamos por debajo de 0 grado C, el agua empieza a solidificar y aparecen cristales de hielo, pero queda parte del agua en estado de sobrefusión, es decir, líquida, aunque a temperaturas menores de 0 grado C. Esta agua disuelve a los elementos que se han escapado de la solidificación y aumenta su concentración.
Para que se produzca la congelación se necesita una temperatura del medio refrigerante inferior a la temperatura de congelación. En la congelación de alimentos lo que se desea, es la integridad y estabilidad del producto, el agua es el enemigo principal de un estado perfecto de conservación.
También es una solución conservar los alimentos por encima de los 0 grados C, pero a estas temperaturas los tiempos de conservación son menores debido a que los procesos de fermentación continúan.
El establecimiento general de una temperatura ideal para el tratamiento frigorífico de alimentos es imposible, debido a la diversidad en la composición de los mismos.
En lo que sí parece estar de acuerdo todo el mundo, es en que lo importante es llegar a conseguir una congelación rápida a base de sobrepasar muy rápidamente la temperatura de cristalización de los alimentos.
En general se adopta una temperatura de -18 grados C, como término universalmente aceptado comercialmente para el caso de congelación de alimentos animales.
En el caso de vegetales la máxima cristalización del agua se produce entre -0,5 grados C y -5 grados C, por lo que éste es el valor que habrá que salvar lo más rápidamente.
Idea de congelación rápida
El diámetro de los cristales de hielo que se forman según la intensidad de congelación (en grados/tiempo) está en relación inversa, es decir, que cuanto menor es la intensidad de enfriamiento, mayor es la formación de grandes cristales de hielo.
Para obtener resultados aceptables en el mantenimiento de estructuras de alimentos, es necesario alcanzar una determinada temperatura con una intensidad de enfriamiento adecuada, de modo que la materia pase de la temperatura inicial de congelación a otra menor para producir la congelación de una alta proporción de agua entre -4 grados C y -7 grados C aproximadamente.
Espesor de los productos
Existen parámetros que influyen en la congelación de los alimentos, se trata de un coeficiente de transmisión de calor desde el interior al exterior del cuerpo, es decir, que comprende las diversas etapas que va atravesando el calor que sale del elemento que queremos refrigerar.
Generalmente, los sistemas utilizados son de congelación por convección, es decir, por aire frío, que presenta los inconvenientes de mayor consumo energético y pérdidas de peso del producto.
Como ya se ha puesto de manifiesto, la intensidad de enfriamiento se une a la velocidad de avance frío y ambos determinan la diferencia de temperatura entre la superficie exterior y os puntos interiores del producto que se congela.
Es importante tener en cuenta que, el espesor de los productos que se han de congelar determinan los tiempos de congelación. Si queremos congelar un producto en función del cuadrado de su espesor, el tiempo de congelado es cuatro veces mayor.
Embalaje
El embalaje es una materia que se interpone entre el medio refrigerante y el producto que se desea congelar y ofrece por tanto una resistencia al paso del calor o a la penetración del frío, que viene a ser lo mismo.
Esta resistencia depende del coeficiente de conductividad del material de que se esté confeccionado el embalaje y de su espesor.
Cuanto más finas y conductoras sean las materias constitutivas de los embalajes y más pegadas estén a los productos, evitando la formación de una capa intermedia de aire, menor será su influencia negativa sobre las condiciones de refrigeración.
Las velocidades de congelación variarán notablemente según las condiciones y características de los productos que deben tratarse.
Temperatura final de congelación
De todo lo dicho y considerando que la congelación rápida es un proceso temporal que lleva al producto de una temperatura exterior a otra por debajo de la temperatura de congelación del agua, intentando modificar lo mínimo posible la estructura de los alimentos, se deduce que esta fase, hasta unos -7 grados C, es la más importante y la que hay que conseguir con mayor rapidez.
Mantener en la cámara temperaturas inferiores significa asegurar que la estabilidad del producto se mantendrá sin alteraciones. De ahí que se haya establecido la temperatura de -18 grados C como suficiente para conseguirlo.
No obstante, para evitar que las posibles oscilaciones de temperatura actúen en los cambios de cristalización del hielo, y con el fin de aumentar los niveles de seguridad para los distintos productos, se ha establecido como más conveniente la temperatura de -25 grados C. para la conservación durante períodos muy largos.
Algunas definiciones básicas en relación a la refrigeración y a la calefacción
Calor: es una forma de energía transferida en virtud de una diferencia de temperatura. El calor existe en mayor o menor grado. Como cualquier forma de energía no puede ser creado ni destruido, aunque otra forma de energía puede convertirse al calor y viceversa. La energía viaja en una sola dirección de un objeto o área más caliente a una más fría.
Frío: es un término que se refiere a la carencia de calor en un objeto o espacio. Algunas definiciones lo describen como la ausencia de calor, pero no hay nada conocido en el mundo hoy en día en donde el calor esté totalmente ausente.
Refrigeración: o enfriamiento, es la remoción de calor no deseado desde espacios u objetos seleccionados y su transferencia a otros espacios u objetos. La remoción del calor baja la temperatura y puede ser llevada a cabo mediante el uso de hielo, nieve, agua fría o refrigeración mecánica.
Refrigeración mecánica: es la utilización de componentes mecánicos arreglados en un sistema de refrigeración, con el propósito de transferir calor.
Refrigerantes: son compuestos químicos que son alternativamente comprimidos y condensados a la fase líquida y luego se les permite expandir a vapor o gas, cuando son bombeados a través del sistema o ciclo de refrigeración mecánica.
Bibliografía
-Ramírez, Juan Antonio: Enciclopedia de la Climatización-Refrigeración, Ediciones CEAC-Barcelona-1994.
-Manual de Refrigeración y Aire Acondicionado-Prentice-Hall Hispanoamericana S.A.México.